"Porque cuando crees que las cosas no pueden ser de otra manera, coge la vida y te sorprende de nuevo"

miércoles, 16 de noviembre de 2011

"Tablón de Facebook" en plena calle

Hoy, andando por la calle, me he encontrado esta carta pegada en una cabina de teléfono (sí, todavía hay).

Ha sido bastante curioso ver un mensaje tan personal pegado en plena calle a la vista de todo paseante, aunque supongo que esa era la meta del autor.

No se entiende exactamente qué es lo que ha pasado, pero mi imaginación juega fácilmente formándose mil y una posibilidades de quiénes serán los protagonistas de esta historia. O igual, solo es un teaser y he caído de la manera más inocente, o una simple tomadura de pelo.

En cualquier caso, me ha llevado a reflexionar en que quizás ha llegado la hora de abandonar las redes sociales y volver a la calle. Dejar mensajes privados que solo entenderán los implicados sin ningún pudor a que ojos extraños puedan leer y conocer los sentiemientos de desconocidos. Igual así volvemos a pasear solos o en compañía, y leer los "tablones" que nuestra ciudad nos brinde.

Contaba en una entrevista Albert Espinosa (escritor, guionista y bellísima persona) que conoció a una mujer que ya había inventado el "Facebook" hace muchos años. Ella y su marido, antes de dormir, escribían en un cuaderno que compartían un pensamiento o idea surgido en el día, manteniendo un diálogo por escrito perpetuo. Posiblemente no existiera la opción de "me gusta", pero siempre se podría escribir de puño y letra.

Personalmente "me gusta" encontrarme este tipo de cosas. A lo mejor un día de estos escribo yo también una carta dirigida a cualquiera de vosotros, os la encontraréis en plena calle y tendréis que pararos a leerla.

Ni sms de móvil ni Facebook ni leches. Cartas en la calle.

domingo, 18 de septiembre de 2011

La manualidad

Lo mejor para estar entretenida y no pensar mucho es concentrarse en algún objetivo, aunque este sea pequeño o poco importante.

En mi caso, este verano me he enfrascado en una manualidad que llevaba tiempo rumiándomela: pintar mi tablón de anuncios.

El resultado final me ha gustado, y el proceso, aunque largo debido a mi ya conocida pereza, ha sido de lo más gratificante para mi mente. Ahora deberé pensar en la próxima manualidad.

viernes, 15 de julio de 2011

Jueves 14 de julio de 2011

Un perro ha muerto (Pablo Neruda)

Mi perro ha muerto.
Lo enterré en el jardín
junto a una vieja máquina oxidada.

Allí, no más abajo,
ni más arriba,
se juntará conmigo alguna vez.

Ahora él ya se fue con su pelaje,
su mala educación, su nariz fría.

Y yo, materialista que no cree
en el celeste cielo prometido
para ningún humano,
para este perro o para todo perro
creo en el cielo, sí, creo en un cielo
donde yo no entraré, pero él me espera
ondulando su cola de abanico
para que yo al llegar tenga amistades.

Ay no diré la tristeza en la tierra
de no tenerlo más por compañero
que para mí jamás fue un servidor.
Tuvo hacia mí la amistad de un erizo
que conservaba su soberanía,
la amistad de una estrella independiente
sin más intimidad que la precisa,
sin exageraciones:
no se trepaba sobre mi vestuario
llenándome de pelos o de sarna,
no se frotaba contra mi rodilla
como otros perros obsesos sexuales.

No, mi perro me miraba dándome la atención necesaria
la atención necesaria
para hacer comprender a un vanidoso
que siendo perro él,
con esos ojos, más puros que los míos,
perdía el tiempo, pero me miraba
con la mirada que me reservó
toda su dulce, su peluda vida,
su silenciosa vida,
cerca de mí, sin molestarme nunca,
y sin pedirme nada.

Ay cuántas veces quise tener cola
andando junto a él por las orillas del mar,
en el Invierno de Isla Negra,
en la gran soledad: arriba el aire
traspasando de pájaros glaciales
y mi perro brincando, hirsuto,
lleno de voltaje marino en movimiento:
mi perro vagabundo y olfatorio
enarbolando su cola dorada
frente a frente al Océano y su espuma.
alegre, alegre, alegre
como los perros saben ser felices,
sin nada más,
con el absolutismo de la naturaleza descarada.
No hay adiós a mi perro que se ha muerto.

Y no hay ni hubo mentira entre nosotros.
Ya se fue y lo enterré, y eso era todo.

martes, 26 de abril de 2011

Allá por el año... yo escribía en cuadernos de dos rayas

Este texto creo que es mi primer “monólogo interior”, pero inconsciente de que lo era. Debí escribirlo cuando tenía unos 12 o 13 años.


Me gustaría ser astronauta o presidenta del gobierno, o quizás inventora, aunque no sabría qué inventar. O actriz de televisión o muchas más cosas.
Siempre he querido ser alguien importante, alguien con poder como presidenta del gobierno, yo arreglaría el país en una semana. Bueno, tanto como en una semana, no lo creo pero (uff, como salgo yo de esta). Bueno, mejor ser cantante. Lo malo es que hay que tener buena voz, pero en fin.

Puedo ser astronauta, siempre me ha gustado ver las estrellas y saber cosas del espacio, tiene que ser divertido pisar la Luna. Sería algo que pocas personas lo hayan hecho. Yo podría ser la primera en pisar Marte, yo descubriría la manera de llegar hasa Marte sin ningún problema, pero lo malo es que hay que estudiar mucho y yo no me llevo muy bien con los libros. Apruebo, pero no soy de malas notas, soy más bien de notas como notables, bienes y pocos suficientes. Nunca me ha quedado una (buen, francés, pero no era obligatoria, era... cómo se dice, era de los que si quieres te apuntas y si no quieres no).

También sería guay si fuese inventora, pero claro, qué inventaría. Podría inventar la transformación de cosas en otras, como si de magia se tratase; inventaría una máquina por donde meteríamos, por ejemplo una naranja y que saliera agua. Yo podría inventar una máquina que hiciese agua, metiendo cuerpos sólidos, pero el gran dilema llega ahora: ¿cómo hacerlo? Creo que sería un poco complicado, ¿no? Eso de hacer aparecer agua, no sería buena idea, aunque mala no era.

Qué se podría inventar, hacer…
Creo que nada. Es mejor ser otra cosa.

Actriz, pero hay que nacer con eso dentro, creo, porque no creo que yo sea buena actriz, además tengo mucha vergüenza, aunque quién no. Si fuese actriz, debería aprenderme muchos diálogos, y lo más normal es vivir cerca de los estudios de televisión, porque si vives lejos, sería una lata eso de ir temprano, luego volver y todo eso.

Podría ser locutora de radio, aunque para eso hay que tener una voz bonita, cosa que yo no tengo y habría que estudiar periodismo, y normalmente los programas de radio se hacen en directo y yo el directo creo que no lo llevaría muy bien, aunque sería apasionante, lo malo es, por ejemplo, cuando al protagonista o a alguien que quiere dar su opinión o algo relacionado con el teléfono; y tú dices “¿Pablo de Jaén? ¿Sí? Parece que no está, bien sigamos…” Eso es lo malo porque si dices “bien, sigamos” ¿Cómo vas a seguir si es el que te va a decir la noticia? Y yo lo de improvisar soy malísima, pero mala, mala. Entonces qué hago. Lo normal es decir “Pon un poco de música” o “Vamos ha publicidad”. Esto sería la salvación, pero como tengas un mal día y la música o la publicidad no entre ¿qué haces? Yo me pondría tan nerviosa que me daría, allí mismo, un patatús o algo peor, por eso lo de locutora de radio no me valdría, aunque hay muchos profesionales que salen esas situaciones, pero como te quedes sin excusas ¿qué haces? Uno quedaría mal, porque siempre o casi siempre, lo que no se te ocurre es decir la verdad. Hombre, hay casos en los que la dices “Parece que hay problemas”, dices la verdad pero te entran unos nervios… y lo mismo con programas en directo que lo de presentador ya me dirás, porque es lo mismo, lo que pasa es que te ven que es peor.

Aunque es mejor cambiar de tema, o de profesión.

Yo quiero una profesión en la que yo pueda ser importante, en la que todo el mundo me admire, pero no es fácil, no tengo nada en contra de las demás profesiones, ¿no? Pero no sé…

A ver, yo lo que tengo claro es, no ser profesora. Yo las admiro mucho, pero lo peor es estar una cuarta parte de la vida en el colegio y estudiar para volver, eso me revienta. Aunque a quién le guste, bendito sea, las cosas como son, pero yo no me veo en eso, además, yo no tengo paciencia y si me pongo de profesora de preescolar o guardería ¡Adiós! Porque perdería los estribos, el caballo y todo lo que tenga, pero sigamos.

A ver, si fuese cocinera, aunque no sé cocinar, miro en las recetas y se acabó. Pero no me conviene, porque como se te caiga un plato o un vaso, te forman un escándalo y lo peor es si el bar no es tuyo, el dueño te forma una… Eso sí, hay dueños de locales y bares simpatiquísimos, pero seguro que pierden la paciencia si tú eres un poquito torpe o uno de peñón fijo, porque hay algunos que se atreven a hacer la ensalada, las patatas fritas, los filetes, el pinchitos, etcétera y se te forma un lío y todo eso por ser de piñón fijo, porque te crees capaz de hacerlo todo a la vez y no se puede.



Han pasado los años y aún no lo tengo claro.

martes, 22 de febrero de 2011

Historias en 160 caracteres (espacios incluidos)

Recientemente he participado en un concurso de microrrelatos, que seguirá vigente para votaciones hasta el próximo 9 de marzo (con lo que animo a los que aún no me hayáis votado a hacerlo, si así lo vieseis oportuno aquí).

De cualquier manera, no me gustaría nada que os quedéis sin leer mi “obra”, ya que por mi pereza crónica o por los motivos que sean, parece que este género se ha convertido en mi pequeña especialidad. Aunque pretendo escribir relatos más extensos, mis tareas diarias no me dejan saber cuándo será (pero mi mente trabaja en ello).

En fin, aquí os los dejo:

Encontré...
Hace tiempo encontré… a un villano, un héroe y una princesa. Luego, una idea, una historia y un final. Acabé encontrando letras, palabras y frases. Y descubrí el placer de escribir.

Ramón
Hace tiempo encontré… una gran pelusa. Quise atraparla, pero era muy ágil y desistí. Ahora le doy de comer, ve la tele y pasea por la casa. Tuve que ponerle un buen nombre: Ramón.

Nuevo sentimiento
Hace tiempo encontré… un nuevo sentimiento. Me hacía elevar la barbilla, caminar con paso firme y ensanchar mi pecho. Ya no podía oír risas alrededor de mí. Ahora tenía dignidad.