Ha sido bastante curioso ver un mensaje tan personal pegado en plena calle a la vista de todo paseante, aunque supongo que esa era la meta del autor.
No se entiende exactamente qué es lo que ha pasado, pero mi imaginación juega fácilmente formándose mil y una posibilidades de quiénes serán los protagonistas de esta historia. O igual, solo es un teaser y he caído de la manera más inocente, o una simple tomadura de pelo.
En cualquier caso, me ha llevado a reflexionar en que quizás ha llegado la hora de abandonar las redes sociales y volver a la calle. Dejar mensajes privados que solo entenderán los implicados sin ningún pudor a que ojos extraños puedan leer y conocer los sentiemientos de desconocidos. Igual así volvemos a pasear solos o en compañía, y leer los "tablones" que nuestra ciudad nos brinde.
Contaba en una entrevista Albert Espinosa (escritor, guionista y bellísima persona) que conoció a una mujer que ya había inventado el "Facebook" hace muchos años. Ella y su marido, antes de dormir, escribían en un cuaderno que compartían un pensamiento o idea surgido en el día, manteniendo un diálogo por escrito perpetuo. Posiblemente no existiera la opción de "me gusta", pero siempre se podría escribir de puño y letra.
Personalmente "me gusta" encontrarme este tipo de cosas. A lo mejor un día de estos escribo yo también una carta dirigida a cualquiera de vosotros, os la encontraréis en plena calle y tendréis que pararos a leerla.
Ni sms de móvil ni Facebook ni leches. Cartas en la calle.