"Porque cuando crees que las cosas no pueden ser de otra manera, coge la vida y te sorprende de nuevo"

martes, 9 de marzo de 2010

Paragüas muertos

Durante este tiempo loco donde de repente llueve o de repente hace sol, me he encontrado con unas imágenes muy desoladoras.

Caminas bajo la lluvia soportando tu paragüas (un invento que necesita YA una "segunda vuelta") y encuentras por la calle una masacre digna de las películas de Chuck Norris. Una visión muy triste: ver en papeleras minúsculas, donde lo más grande que se suele tirar es un chicle boomer, paragüas amorfos, rotos, desmembrados... Paragüas que no han sabido soportar la presión del momento, que no han podido con la situación, que les ha venido grande el proyecto, vamos.

Me los encuentro también tirados por la calle. Han caído cual hoja de otoño para dejarte bajo la intensa lluvia. Quizás si hubiera sido un sutil chiribiri hubieran podido sobrevivir, pero no. El viento, los movimientos bruscos para sortear a los demás paragüas fuertes y vigorosos, esas gotas incesantes sobre su débil superficie... le han vencido.

El primer síntoma de que no podrán con la aventura es cuando se vuelven del revés. Aún oigo las risas de dos púbers cuando mi paragüas no consiguió vencer el temporal y se volvió como un calcetín. Malditos bastardos...

La visión desde fuera es tan patética como graciosa, pero vivida en primera persona es exasperante, sobre todo si no actúas con mucha rapidez y el paragüas se resiste a volver a su posición original.

El segundo paso es que las varillas se rompan. Siempre hay una más débil que el resto que se parte y te deja con un lado del paragüas pocho, como deprimido. Un paragüas Marichalar. Aún no lo rechazas del todo, pero sabes que ese va a ser su último viaje.

Y por fin, se vuelve del revés con la varilla rota y no consigues devolverle la dignidad. Ambos la habéis perdido, y encima te has dado cuenta que estás luchando más para que el paragüas esté del derecho que por no mojarte.

Total, que la solución es abandonarlo. El paragüas está acabado. Muerto. Ya no sirve para nada. Y ahí están desperdigados. Los puedes ver tirados por las calles, sin ningún miramiento ni apego por él.

Las calles están llenas de paragüas muertos.

2 comentarios:

Viciosos de la publicidad dijo...

saray, soy miriam (de la clase) tengo que decirte que me he DESCOJONAO leyendo la historia de los paraguas muertos jajajaja. eres la principá jajajaja
deberias escribir mas!!!

Unknown dijo...

hay que ver todo lo que se puede llegar a decir de un simple paraguas...

imaginacion no te falta kiya, como se nota que tu eres de estudiar mucho

:)